17.2.14

La Isla de los Pájaros sin Niños*

(Por Javier Karmy Bolton)

A la memoria de Juan Grau

Vista de la Cofradía Náutica del Pacífico, el terraplén que une la Isla
 con el continente y el molo de  abrigo para los yates de sus socios.
Foto: Javier Karmy
Este sábado 15 de febrero se realizó la Segunda Marcha Familiar en rescate de los Pingüinos de Humboldt en Algarrobo. Cientos de algarrobinos y veraneantes cruzaron la bahía de punta a cabo para denunciar la alarmante disminución de esas aves en la Isla de los Pájaros Niños producto de la existencia de la Cofradía Náutica del Pacífico, que además, está ocasionando graves daños ecológicos a la Bahía de Algarrobo. A continuación, la historia de cómo la Isla de los Pájaros Niños ha perdido a casi todos sus niños, niñas y pequeñas crías. (Cualquier parecido con la actual institucionalidad ambiental, es solo coincidencia y no representa necesariamente lo que hoy sucede en Chile).

El sol brilla sobre los cerros de Algarrobo y el viento marino sostiene a las aves que gritan entre los niños que revolotean entre olas y arenas. Las rocas detienen al mar antes de llegar a la playa y en medio del juego de paletas se escucha el inconfundible grito: !Esta lancha ya se va a la isla de los Pingüinos y los Pájaros Niños! Es el llamado inconfundible del capitán de la Lancha que invita por pocos pesos a ver la “Isla”. Zarpa desde el muelle artesanal y navega por toda la Bahía desde donde se puede ver la costa Algarrobina. Luego gira hasta los mares del Canelo y del Canelillo y regresa a puerto con la sonrisa de los turistas que lograron divisar a los Pingüinos o conocidos popularmente como Pájaros Niños. Aves peculiares que habitualmente habitan en la Antártica, pero que hace cientos de años por alguna razón, nadaron por la corriente de Humboldt y se acomodaron en este islote conocido por los pescadores como San Pedro. Es una estructura geológicamente granodiorítica de unos 300 metros en su diámetro mayor y de unos 40 metros de alto sobre el mar. También hubo otro tipo de pingüino, el Magallánico, pero hace un tiempo que ya no se le ve, al parecer, migraron al islote de Cachagua.

El año 1977 la lancha pasó por última vez entre el continente y la Isla sin necesidad de girar como lo hace hoy día. Aún los antiguos lo recuerdan... y los jóvenes se movilizan para que eso vuelva a ocurrir. Como cualquier isla que se precie de tal, estaba separada de tierra firme, y la Isla de los Pájaros Niños estaba separada por unos 150 metros desde el sector conocido como La Puntilla o La Punta del Fraile, en Algarrobo. Pero en diciembre de aquel año construyeron -con apoyo del régimen militar- un piedraplén que la unió al continente y donde se emplazó la Cofradía Náutica del Pacífico, que hoy es acusada como la responsable de la muerte de crías y huevos de pingüinos y otras aves. Dicen los vientos marinos que les molestaba el olor de los excrementos de aves a los millonarios (como si ellos no hicieran sus necesidades naturales también)... además, ensuciaban sus yates. Hace poco más de diez años habían unos 500 ejemplares de pingüinos, pero hoy día está declarada como especie vulnerable y aunque resisten, se ven reducidos a simple vista.

Las crías que anidaron la denuncia
En noviembre de 2011 salieron al mar abierto las primeras denuncias. Tiempo después, la prensa tomó el caso difundiendo que la Cofradía Náutica del Pacífico estaba asesinando las crías y huevos de los pingüinos oriundos de la Isla de los Pájaros Niños (TVN tituló al reportaje vergonzosamente como “Salvan a dos pingüinos de matanza en Algarrobo”). La indignación surgió y el oleaje aumentó en las playas del litoral central.
Al parecer, un conflicto laboral al interior de Cofradía fue el gatillante para la publicación de esas imágenes que indignaron al país. Mas los hechos son vrídicos. Algunos recordaron la lucha que se libró en los años 70 para detener la construcción de la Cofradía, y unas dos mil personas participaron de la primera movilización en rescate del Pájaro Niño. Las denuncias están en un juicio en la fiscalía de San Antonio.

Hace 37 años que se unió el Islote Pájaro Niño con el
continente y las especies de Pingüinos han disminuido
notoriamente. Hoy son una especie vulnerable.
En la segunda marcha familiar realizada este 15 de febrero de 2014, la agrupación Rescate Pingüino Algarrobo, exigió al alcalde de la Municipalidad de Algarrobo, Jaime Gálvez, parte querellante, que no advenga con la Cofradía Náutica del Pacífico en el juicio (San Antonio, RUC 12 105 0552). Ya que tal como cuenta Marcela Villarroel integrante de la agrupación, “nuestro sueño es sacar a la Cofradía de ahí, porque las pruebas son suficientes como para quitarles la concesión y obligarlos a separar la isla del continente, pero eso está en manos del Fiscal”. Y agrega que, pese a que a petición de ellos se realizó esta acción judicial, se enteraron por la prensa que el Municipio tendría una reunión el 5 de marzo con los abogados de Cofradía Náutica para llegar supuestamente a un advenimiento. El Consejo de Defensa del Estado, el Consejo de Monumentos Nacionales y el Servicio Nacional de Pesca también son parte del juicio por afectar un Santuario de la Naturaleza.

Las olas que golpean a la Cofradía Náutica del Pacífico
El problema que tiene la entidad náutica es que las pruebas que existen en su contra estarían demostrando que infringieron la Ley de Monumentos Nacionales, pues cuando le otorgaron la concesión en 1977 (renovada en 1997), el numeral seis expresaba que “la Cofradía concesionaria deberá tomar las medidas especiales que el caso aconseje para impedir que a través de sus instalaciones, personas extrañas y no autorizadas expresamente, pasen al Islote Pájaro Niño, todo ello con el fin de salvaguardar las bellezas naturales y la avifauna propia del lugar”.
Por esa razón, el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) en su sesión del 12 de marzo de 2013 acordó por unanimidad solicitar al Ministro de Defensa Nacional, Rodrigo Hinzpeter, “poner fin a la concesión marítima vigente”, debido, entre otras razones, a que “la conexión artificial de la isla con el continente, ha favorecido las presiones antrópicas que atentan contra la conservación del ecosistema”. Así lo acreditaron en la inspección realizada por el CMN al Islote Pájaro Niño el 15 de enero de 2013 donde los especialistas concluyeron que “se pudo apreciar una innegable intervención humana dentro del Santuario de la Naturaleza, y la alteración en las poblaciones de especies de avifauna que habitan el lugar”.

En ese documento N° 001424, fechado el 25 de abril de 2013 dirigido al Ministro Hinzpeter, el CMN señala claramente que la única forma de restituir el lugar es eliminando “la infraestructura construida de conexión al borde costero (pedraplén y molos de abrigo)”.
En la misma dirección la Brigada de Delitos Medioambientales de la Policía de Investigaciones (Bridema) expresó (en su informe N° 72) a Sernapesca que “se logró establecer la efectividad de los hechos denunciados, en el sentido de que hubo destrucción de nidos de gaviotas y pelícanos, que los hechos ocurrieron en el mes de noviembre de 2011, y que éstos hechos se habrían cometido por instrucciones del administrador de Cofradía Náutica; además se habría acreditado el vertimiendo de aguas servidas directamente al mar”.

Entrevistado por la prensa local en septiembre de 2013, el Fiscal de San Antonio, Álvaro Mancilla, expresó que “ya estamos en condiciones de formalizar a personas determinadas en los ilícitos que se cometieron”.
Desde el otro lado, el gerente general de Cofradía Náutica, Luis Escobar, expresó en marzo de 2013 que van a demostrar la total inocencia de su institución y, con respecto a que pudieran perder la concesión expresa que “nosotros sentimos que no hemos hecho nada malo, sería raro que nos la quitaran”. Sin embargo, la concesión deben solicitarla nuevamente el año 2017 ya que es otorgada por un tiempo de veinte años.

El Capitán en contra de Pinochet
Las piedras y algas que se juntan todos los días
producto del cambio en las corrientes marinas,
deben ser retiradas por la Municipalidad de Algarrobo
en camiones. 
Desde la playa pública Los Tubos -no como la privada que tienen al interior de la Cofradía- donde concluía la marcha este domingo 15 de febrero con un escenario marcado por un sinnúmero de artistas del litoral central que apoyaban la defensa de los Pájaros Niños, Marcela Villarroel, de Rescate Pingüino, expresó que “hay gente que piensa que la Cofradía le da renombre a Algarrobo, pero nosotros decimos que puede ser muy bonito ver a los yates allá adentro, pero a costo de qué. Ése es el tema... porque con la unión de la isla se cortó la corriente y la playa tenía arena, no como ahora que hay huiros y piedras. O sea, en vez de haber playa ahora hay rocas, porque las arenas se van... eso, porque cambió la corriente”, asegura.

Justamente eso era lo que el principal opositor a la construcción de dicho proyecto decía en 1977. El Dr. Juan Grau, secretario general del Instituto de Ecología Política explicó que por el brazo de mar que existía entre la Punta del Fraile y la Isla ingresaba una fuerte corriente fría, cargada de vida microscópica y que era vía obligada de las migraciones periódicas de la fauna ictícola que penetraba en la bahía de Algarrobo. Esa masa de agua irrumpía en las aguas apozadas de la bahía, contribuía a mantener la temperatura ideal impidiendo que se elevase por la irradiación solar que posiblemente destruiría los ecosistemas acostumbrados a límites específicos.

Playa frente al Club Deportivo Nacional inutilizada.
Pero con la idea de potenciar a Algarrobo como una bahía en donde se pudieran realizar deportes náuticos de nivel internacional fue que se justificó la construcción de la Cofradía. Al parecer, la real motivación fue una división al interior del Yachting de Algarrobo tras lo cual un grupo se salió y buscó otro lugar donde asentarse. También el deterioro al que estaban expuestas sus embarcaciones deportivas en el mar.
Grau consideraba que era imprescindible realizar estudios ecológicos de los efectos que pudieran suceder si se construía dicho brazo de piedra que cerraría el paso de esa corriente marina que limpiaba la bahía de Algarrobo.

Las primeras olas que anunciaron el proyecto llegaron a las costas del balneario solo tres años después del Golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet. Así, el 2 de febrero de 1977 se publicó el decreto N° 106 del Ministerio de Vivienda que modificó el plano regulador de Algarrobo abriendo la posibilidad de construir un puente de abrigo para deportes náuticos, firmada por el Ministro Carlos Granifo Harms.
Entonces, el Dr. Juan Grau envió cartas a diferentes reparticiones públicas para evitar ese proyecto. Se dirigió a la Alcaldesa de Algarrobo, a la Dirección del Litoral y Marina Mercante, al Ministro de Agricultura, al Consejo de Monumentos, al Ministerio de Vivienda, etc. Pero las cartas simplemente naufragaron entre las puertas de las reparticiones públicas, aún incendiadas por el régimen militar.

En ese momento, Grau había contabilizado más de 20 aves migratorias que temporalmente habitaban los roqueríos de la isla, y los Pingüinos se levantaban como una rareza faunística ya que, de las cuatro especies de pingüinos del género spheniscus del mundo, dos de ellos habitaban en el islote: Humboldt y el Magallánico. Llegaron a contabilizarse entre 350 y 500 ejemplares, dependiendo de la época del año. Pero ya en 1986, la especie Magallánica no fue posible de divisar. Bridema el año 2013 tampoco pudo encontrarlos.

La primera carta que le contestaron al Dr. Grau el año 1977 fue la que le respondió Roberto Kelly, Ministro de Odeplan y Capitán de Navío. En ella le restó importancia a la construcción de ese brazo artificial asegurando que el islote iba a ser protegido.

Con esa promesa que dio el Capitán de Navío Roberto Kelly, los trabajos se iniciaron en julio de 1977. La primera invasión al molo contempló maquinaria pesada, bulldózers, y obreros enviados por el programa de empleo de la Municipalidad de Algarrobo que se convirtieron en picapedreros que golpetearon la historia sobre el mar, y dinamitaron las rocas a pocos metros de los Pájaros Niños.

Solo una misiva dirigida directamente a Augusto Pinochet logró que éste ordenara detener las obras por 60 días hasta que se efectuaran los estudios ecológicos pertinentes. Así es como el 30 de septiembre se paralizaron las obras, seguramente debido a la presión que generó la campaña que había cruzado los mares para proteger a los Pingüinos y convertir el Islote Pájaro Niño en Santuario de la Naturaleza. Pero no pasaron ni 20 días y las obras se reiniciaron para ser concluídas definitivamente. Las presiones fueron directas: El flamante Capitán de Navío Roberto Kelly, además de ser director del Odeplan era presidente de la entidad. Kelly el año 1978 fue Ministro de Economía y un año después se retiró definitivamente al sector privado.

Se hace “aunque se exterminen a todos los Pájaros Niños”
Quien coordinó el trabajo interministerial (del Estado) para la iniciativa privada, fue Rolf Behncke, sectorialista del Medioambiente del Odeplan, quien dio un apoyo cerrado a la construcción del terraplén argumentando que “con frecuencia las embarcaciones deportivas son saqueadas por ladrones y destruidas por las aguas”. Entrevistado por Raquel Correa en Cosas el 7 de diciembre de 1977, entregó innumerables estudios con los que contrarrestó las versiones del ecologista Juan Grau. Llegó a tanto su apoyo que Behncke declaró que el fondeadero de yates era tan importante para el desarrollo que “incluso se justificaría aunque se exterminaran los pingüinos Humboldt que, por lo demás, se encuentran a lo largo de todas las costas de Chile. Lo demás es falsear datos”. Y aclaró que no era una pelea entre yates y pingüinos, sino “un problema técnico entre el desarrollo y ecología”.

Una vez que se conectó artificialmente la Isla con el continente en diciembre de 1977, el doctor Juan Grau, denunció a los pocos días la presencia de cientos de invasores humanos -como él mismo los llamó- que subieron caminando por el terraplén al Islote Pájaro Niño por primera vez en la historia del molo destruyendo innumerable patrimonio arqueológico, histórico y natural. En 1977 se desaparecieron para siempre historias de bucaneros que fondeaban allí para resguardar sus botines entre las rocas, restos arqueológicos de alto valor para el patrimonio histórico y natural de la humanidad, y, evidentemente, flora y fauna producto de las explosiones con dinamita que se realizaron para romper la roca.

Terraplén construido para detener las mareas y fondear
los veleros y yates de la Cofradía Náutica del Pacífico.
Como testigo del ecocidio que se había realizado, Grau declaró totalmente decepcionado cómo el llamado “progreso” había arremetido contra los valores naturales y dijo vehementemente que cualquier atentado a la naturaleza era un atentado a la civilización. Además, en referencia al patrimonio desaparecido, expresó que nunca se podrá saber qué había allí debido a que se construyó el proyecto sin los estudios ecológicos correspondientes. “Está todo malo. Y ni siquiera hay tribunales contenciosos en Chile a los cuales acudir, esto merece iniciar un juicio”, declaró impotente ante la destrucción de su querido Algarrobo.

Pese a que se construyó el terraplén uniendo la isla con el continente, el 29 de junio de 1978, mediante decreto del Ministerio de Educación N° 622, se declaró Santuario de la Naturaleza el Islote Pájaros Niños, exceptuándose la concesión otorgada el 9 de diciembre a la Cofradía Náutica del Pacífico. Y entonces, el Dr. Grau expresó en julio de 1978 por radio que “no todo se perdió frente a los hechos consumados”, a la vez que agradeció a los medios de difusión, a la colectividad en general y a los grupos universitarios por este logro.

A casi cuarenta años de aquella batalla, Marcela Villarroel, integrante de Rescate Pingüino Algarrobo, expresa que la meta de la agrupación es “separar la Isla del continente para que vuelva a haber una corriente natural”. Por eso hace un llamado al Fiscal de San Antonio para que “averigüe como corresponde, porque hay pruebas suficientes, con fotos, videos y trabajadores que dijeron que a ellos los habían mandado a matar a los pingüinos y a todo tipo de huevos que se encontraran en la isla”. A la vez llama al Alcalde de Algarrobo, Jaime Gálvez, a evitar que haya un acuerdo con Cofradía, porque quieren que la justicia determine si son o no culpables. De ser así, se facilitaría la petición de caducidad de la concesión.

Y aunque desde Rescate Pingüinos Algarrobo saben que los integrantes de la Cofradía Náutica del Pacífico son poderosos, también saben que “lamentablemente para ellos, eso que está allá, no es de ellos”.

*Información obtenida del libro Ecología y Ecologismo de Juan Grau.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Enero de 2015, y con verdadero horror veo las playas de Algarrobo, llenas de algas y huiros...me pregunto porque ya estas aguas no se parecen a las que conocí de niña...La respuesta la escucho de un pescador en el terminal pesquero...Esto es culpa de la intervención del hombre en la zona del islote de pájaros...Allí se cerró una zona de mar, con un camino artificial, que da abrigo a los yates de una Cofradía marítima...En el pasado existía una corriente que entraba por ahí y limpiaba el litoral de todo tipo de contaminación...Ahora la basura y las algas se encajonan justo en donde los turistas tratan de disfrutar de las aguas...LAMENTABLE...Espero que las voces sigan alzándose sin dar tregua para revertir el tremendo daño causado al ecosistema...

9 de enero de 2015, 23:15